Automatización: el camino a nuestra evolución laboral

“Nunca creí que pudiéramos transformar el mundo, pero creo que todos los días se pueden transformar las cosas” Françoise Giroud (Escritora y política francesa.)

 

En la cuarta revolución industrial se espera que un alto porcentaje de trabajos sufran cambios sustanciales, para Carl Benedikt Frey y Michael Osborne, investigadores de la Universidad de Oxford, estiman que el 47% de los trabajos actuales está en riesgo de desaparecer dentro de los próximos 15 o 20 años. De acuerdo con un estudio de McKinsey Global Institute (MGI), el 49% de las actividades laborales en el mundo podrían ser automatizadas, lo que afectaría a 11.000 millones de trabajadores.

Es claro que la automatización afectará de manera radical la forma en cómo se trabaja y a quienes llevan a cabo dicha labor, pero este impacto deberá estar dirigido a complementar y aumentar las capacidades que actualmente tenemos, no solo es reemplazar puestos de trabajo, es centrarnos en lo humano, complementar la actividad actual, logrando que se desarrollen tareas de mayor valor en la organización, con el fin de liberar acciones repetitivas y generar atención en estrategias de mayor impacto.

La historia humana ha estado marcada por la evolución tecnológica, constantemente mejoramos las herramientas que usamos y especializamos nuestro conocimiento, esto nos ha permitido ser más eficientes y productivos. Algunos dicen que nos hemos convertido en máquinas de generar datos y realizar tareas de cómputo; procesamos datos repetitivamente, copiamos, cortamos, movemos y juntamos, todo esto sucede en entornos virtuales que al final optimiza las decisiones que tomamos en el mundo físico.

La evolución laboral está en lograr automatizar nuestros puestos de trabajo y las labores cotidianas; dicha evolución se está generando de la mano de la Inteligencia Artificial (IA) y un conjunto de herramientas que nos permiten pasar del Ctr+C y Ctr+V, al análisis de situaciones y así poder dedicarnos a lo que mejor sabemos hacer los humanos: ser creativos y cambiar el mundo. Cada día es más común escuchar de tecnologías de nueva generación, como las redes neuronales, agentes virtuales, robótica y sistemas expertos, que mejoran las actividades empresariales. Incluso ya están operando en nuestras vidas sin darnos cuenta de ello. Las generaciones de hoy ya no “ve televisión”, ya el televisor te sugiere que ver según tus usos y preferencias. Sin duda alguna, la intervención humana se ve altamente impactada con la introducción de nuevas herramientas. No es algo nuevo que cada revolución industrial traiga consigo la extinción de algunos empleos, pero también genera beneficios como emplear   nuevos puestos de  de trabajo.

 

¿Oportunidad o amenaza?

Los cambios por sí solos no son ni buenos o malos, amenazas u oportunidades, depende de las decisiones que cada empresa e individuo tome, aprovechar las nuevas tecnologías como una oportunidad y convertir una amenaza en un factor diferencial. Un primer paso que deben dar las empresas es propiciar un ambiente motivador donde exista una inteligencia colaborativa, vincular a las personas con las herramientas de automatización y formar procesos simbióticos, donde se aumenten las habilidades humanas a través de herramientas automáticas sin perder lo que nos hace humanos: El análisis, la creatividad, la emotividad y el instinto.

No solo basta con tener estos ambientes colaborativos, las empresas deben re-imaginar procesos comerciales, establecer una estrategia clara de automatización y recopilar datos de manera responsable. Las empresas buscan aprovechar estas tecnologías y contar con puestos de trabajo mejorados, buscan que el empleado sea cada vez menos operativo, que esté disponible para investigar , generar conocimiento, ser creativos y analíticos. Esta eficiencia y liberación de tareas operativas se está logrando gracias a la IA y una de sus tecnologías asociadas: Automatizaciones o RPA por sus siglas en inglés (Robotic Process Automation), dicha tecnología podría llegar a reemplazar tareas laborales, pero no necesariamente a reemplazar personas.

Los cambios tecnológicos siempre estarán presentes, somos nosotros quienes tenemos la oportunidad de decidir que papel queremos jugar, adoptar nuevas tecnologías para evolucionar nuestro puesto de trabajo, con nuestras reglas de juego, o esperar que nos evolucione el medio.



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